El final siniestro de Elisa Lam
Una estudiante se desvaneció dentro de un ascensor. Su cuerpo fue hallado después en el tanque de agua del edificio.

El caso de Elisa Lam sigue siendo uno de los enigmas más inquietantes de la última década. La joven estudiante canadiense llegó a Los Ángeles buscando aventura, descanso y un respiro emocional. Eligió hospedarse en el Hotel Cecil, un edificio económico con una historia que pocos turistas conocen: un lugar marcado por suicidios, crímenes y visitantes que jamás lograron salir con vida. Desde el primer día, algo parece haberse desajustado en su estancia.
El 31 de enero de 2013, Elisa desapareció sin dejar rastros. El personal del hotel aseguró que la joven había mostrado un comportamiento inusual, pero nadie imaginó que la situación escalaría a un misterio global. Cuando la policía revisó las cámaras de seguridad, encontraron el video que daría la vuelta al mundo y que aún hoy provoca escalofríos.
Un comportamiento extraño
En el ascensor, Elisa Lam aparece confundida, presionando botones sin sentido, escondiéndose en las esquinas y realizando movimientos extraños con sus manos, como si dialogara con una presencia que la cámara no podía captar. A ratos parece asustada; a ratos, desorientada; y en otros momentos, casi como si jugara con algo que no está allí. Su comportamiento desafía cualquier explicación racional.
La policía buscó por todo el hotel, habitación por habitación, sin hallar ninguna pista. Pasaron días, luego semanas. Fue entonces cuando comenzaron las quejas de los huéspedes: el agua salía oscura, con un olor extraño y un sabor desagradable. Técnicos del hotel subieron a revisar los tanques en la azotea… y fue allí donde la historia tomó un giro macabro.
Dentro de uno de los depósitos de agua encontraron el cuerpo de Elisa Lam en avanzado estado de descomposición. El tanque estaba cerrado, sin acceso fácil desde el exterior y sin señales de violencia. ¿Cómo llegó allí? ¿Por qué nadie vio nada? ¿Y por qué el ascensor no funcionó mientras ella estaba dentro?
Las autoridades clasificaron la muerte como un accidente, pero la explicación dejó más preguntas que respuestas. Expertos en criminología, salud mental y fenómenos paranormales han debatido durante años posibilidades que van desde un episodio psicótico hasta una presencia sobrenatural dentro del hotel. Nada encaja completamente. Nada satisface por completo la lógica.
El Hotel Cecil, con su larga lista de tragedias, volvió a quedar bajo el foco del misterio. Y Elisa Lam se convirtió en su sombra más famosa: una historia que mezcla horror real, vigilancia moderna y preguntas que siguen sin resolverse. Un caso donde la verdad, hasta hoy, sigue atrapada entre lo posible… y lo inexplicable.
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