Mucho nombre, ¿poco fútbol? El balance real de las incorporaciones de Barcelona en 2025
El centenario de Barcelona SC dejó un balance negativo en lo deportivo, con fichajes que no rindieron, decisiones fallidas y un equipo que nunca encontró estabilidad ni resultados.

El centenario de Barcelona SC terminó sin títulos ni clasificación directa a torneos internacionales, marcado por fichajes fallidos, cambios de técnico y una profunda crisis institucional y económica.
El rendimiento de las incorporaciones de Barcelona SC en 2025 dejó un balance negativo al cierre del año centenario del club, marcado por bajos resultados deportivos y ausencia de clasificación directa a torneos internacionales. El análisis corresponde a Guayaquil, provincia del Guayas, Ecuador, con hechos desarrollados a lo largo de la temporada 2025.
Barcelona SC afrontó el año con altas expectativas, pero los constantes cambios de entrenador, la inestabilidad dirigencial y las limitaciones económicas condicionaron el desempeño del plantel. La directiva apostó por fichajes de experiencia y refuerzos puntuales que no lograron sostener regularidad.
Fichajes y aporte deportivo
Felipe Caicedo regresó al fútbol ecuatoriano tras un largo periodo de inactividad y tuvo un impacto limitado. Disputó 20 partidos, con 2 goles en LigaPro y 1 en Copa Libertadores, además de recurrentes problemas físicos que redujeron su aporte ofensivo.
Miguel Parrales llegó a mitad de temporada procedente de Orense con la misión de resolver el déficit goleador. Anotó 4 goles en 14 partidos de LigaPro, pero su rendimiento fue irregular y no replicó la eficacia mostrada en su club anterior, cerrando el año con un mal rendimiento.
Defensa con mayor estabilidad
Gastón Campi fue uno de los refuerzos más consistentes de Barcelona SC en 2025. Se consolidó como titular en la zaga, destacó en el juego aéreo y orden defensivo, y mejoró su rendimiento tras la llegada de Ismael Rescalvo, aunque su salida se dio en medio de reclamos por salarios pendientes.
Xavier Arreaga tuvo continuidad durante la temporada y fue una pieza habitual en la defensa. Sumó cerca de 1.791 minutos en LigaPro, con dos goles, altos porcentajes de pases completados y duelos ganados, aportando regularidad pese al desempeño colectivo irregular.
Gustavo Vallecilla tuvo un arranque horrible, dejando momentos como cuando en Libertadores pedía el cambio por el pésimo partido que había tenido frente a River Plate. Tuvieron que reconvertirlo a lateral por la izquierda para que pudiera jugar.
Luces y sombras en el mediocampo
Joaquín Valiente fue una de las notas positivas del año. Se consolidó como conductor de juego, con buenos registros en pases y regates, acumulando minutos tanto en LigaPro como en Copa Libertadores, lo que llevó al club a evaluar la compra de su pase al final de la temporada.
Jhonny Quiñónez, en cambio, tuvo un rendimiento irregular. Aunque superó los 1.500 minutos en LigaPro con un gol y dos asistencias, fue cuestionado por errores en partidos clave y falta de consistencia, lo que generó dudas sobre su adaptación a la presión del club.
Seguridad bajo palos
De Arruabarrena y Contreras fueron de los más rescatables de Barcelona, ya que cada vez que tenían que atajar, salvaban de la debacle a Barcelona, como por ejemplo en el primer cruce de Libertadores entre el ídolo y River, donde José Contreras evitó que golearan a su equipo manteniendo su portería en 0, además de firmar el empate con el conjunto millonario.
Qué dejó el 2025
Lo que se sabe es que el rendimiento de las incorporaciones de Barcelona SC en 2025 no alcanzó para sostener una campaña competitiva ni cumplir los objetivos deportivos. Lo que falta por confirmar, hasta el cierre de esta edición, es el alcance real de la reestructuración que la dirigencia implementará para corregir el rumbo de cara a la próxima temporada, tras un año que dejó más preguntas que respuestas.


