La crisis institucional de Barcelona: ¿qué le pasó al Ídolo?
La crisis dirigencial y económica marcó el cierre del centenario de Barcelona SC, con deudas, tensión interna, conflictos públicos y un final de temporada golpeado dentro y fuera de la cancha.

Cambios en el banquillo
Barcelona SC inició el campeonato con Segundo Alejandro Castillo, quien logró un buen arranque y llegó a liderar la liga en un tramo inicial. Con el avance del torneo, los resultados cayeron y el equipo quedó en deuda en la Copa Libertadores, lo que precipitó su salida.
La dirigencia apostó luego por Ismael Rescalvo, en una decisión basada en afinidad y urgencia más que en resultados recientes. El español no consiguió revertir la tendencia y el cierre de temporada confirmó la falta de un rumbo deportivo claro. Nunca en la historia de Barcelona un técnico había perdido tanto de local como Rescalvo, un dato que reabrió el debate sobre su continuidad.
Deudas y tensión interna
En paralelo, la situación económica se volvió central. El propio presidente del club reconoció que asumió la presidencia en un contexto crítico, con una deuda elevada y dificultades para cumplir con salarios de jugadores y trabajadores. Además, Antonio Álvarez admitió en una asamblea de socios que tomó el mando del club para evitar problemas legales.
El delantero Octavio Rivero calificó el escenario como “insostenible”, mientras que Gastón Campi acumuló varios meses impagos, una condición que, según la normativa vigente, habilita reclamos ante instancias internacionales. Lo que falta por confirmar es el alcance real de las obligaciones pendientes y los plazos de pago comprometidos por la dirigencia.
Un cierre marcado por el golpe anímico
El conflicto escaló cuando los jugadores difundieron una carta pública y suspendieron entrenamientos antes de un partido clave ante Independiente del Valle. En ese contexto, el club informó el fallecimiento de Mario Pineida, figura históricamente vinculada a la institución, una noticia que golpeó al entorno; hasta el cierre de esta campaña donde se les escapó la clasificación directa a la Libertadores.
El episodio profundizó el desgaste del grupo y antecedió al anuncio de Felipe Caicedo, quien confirmó que no continuará en el club y dejó abierta la posibilidad de su retiro. Tras el centenario, el desafío de Barcelona SC será ordenar sus finanzas, definir un proyecto deportivo creíble y reconstruir la confianza perdida.


