Gonzalo Plata: El campeón del sur vuelve a casa con canastas solidarias
El jugador realizó jornadas solidaria en el sur de Guayaquil entregando juguetes, canastas y dulces.

Tras una temporada consagratoria con Flamengo, el futbolista ecuatoriano realizó una jornada solidaria el 24 de diciembre en el sur de Guayaquil, donde entregó juguetes, canastas y dulces junto a varias marcas aliadas.
Un campeón que vuelve a casa
Luego de un año destacado con el Flamengo en el que se proclamó campeón de la Copa Libertadores y alcanzó la final de la Intercontinental Gonzalo Plata volvió a mirar hacia sus raíces.
El sur de Guayaquil fue el escenario elegido para una acción social impulsada por el propio jugador, quien compartió con niños y familias del sector. La iniciativa tuvo un marcado carácter comunitario. Su vínculo con la ciudad que lo vio crecer dejó un mensaje de gratitud.
Apoyo colectivo y ayuda concreta
A través de una publicación en la red social X, el futbolista dio a conocer el alcance de la actividad solidaria, que contó con el respaldo de diversas marcas que se sumaron a la causa. La colaboración permitió reunir una importante cantidad de donaciones para la comunidad.
Según lo compartido por el propio Plata, se entregaron más de 800 juguetes, 150 canastas de víveres y alrededor de 1.000 dulces, destinados principalmente a niños y familias del sector, en una jornada marcada por la cercanía y la alegría.
Un mensaje que trasciende el fútbol
En su publicación, Gonzalo Plata dejó un mensaje claro que resume el espíritu de la iniciativa: “no nos olvidemos de dónde venimos”. La frase refleja una postura que trasciende el terreno de juego y refuerza su compromiso social.
Más allá de los títulos y finales disputadas, el gesto de Plata confirma que el éxito también se mide en la capacidad de volver, compartir y tender la mano. Una muestra de que el fútbol puede ser una plataforma para generar impacto positivo en la comunidad.
Más allá de los títulos y finales disputadas, el gesto de Plata confirma que el éxito también se mide en la capacidad de volver, compartir y tender la mano. Una muestra de que el fútbol puede ser una plataforma para generar impacto positivo en la comunidad.


