"Cuba es un estado fallido", "es un colapso total", dicen Trump y Rubio tras captura de Maduro
Rubio afirmó que Cuba atraviesa un “colapso total”, sin economía funcional ni liderazgo eficaz.

La captura de Nicolás Maduro en una operación encabezada por Estados Unidos reconfiguró el tablero político regional y reactivó el discurso de Washington sobre Cuba. Desde Mar-a-Lago, el presidente Donald Trump afirmó que la isla será un tema pendiente en su agenda, al calificarla como un “Estado fallido”. Las declaraciones se produjeron el sábado 3 de enero de 2026, horas después del operativo en Venezuela.
Trump señaló que el sistema político cubano “no ha sido bueno para su gente” y sostuvo que su administración busca apoyar tanto a la población de la isla como a quienes emigraron forzadamente a Estados Unidos. Aunque evitó anunciar medidas concretas, dejó abierta la posibilidad de revisar la política hacia La Habana. Hasta el cierre de esta edición, no se han detallado acciones inmediatas.
La captura de Maduro cambia el foco
Analistas consideran que la caída del poder en Caracas podría tener repercusiones en otros gobiernos afines. Lo que se sabe es que Washington observa con atención el rol que La Habana habría tenido en los aparatos de seguridad venezolanos. Lo que falta por confirmar es si esa evaluación derivará en nuevas sanciones o acciones diplomáticas.
Rubio endurece el mensaje
El secretario de Estado, Marco Rubio, acompañó a Trump durante la conferencia y lanzó críticas más directas. Afirmó que Cuba atraviesa un “colapso total”, sin economía funcional ni liderazgo eficaz. “Si yo estuviera en el gobierno de La Habana, estaría preocupado”, advirtió, aludiendo a las consecuencias de la captura de Maduro.
Rubio sostuvo que la operación dejó en evidencia la influencia cubana en los servicios de inteligencia venezolanos. Según su evaluación, ese vínculo quedó expuesto tras el desplome del régimen en Caracas. Desde Washington, el mensaje fue interpretado como una señal de advertencia política más que como un anuncio de intervención.
Reacciones desde la región
Mientras Managua mantuvo silencio, el gobierno cubano condenó la acción estadounidense. El presidente Miguel Díaz-Canel calificó el operativo como una “agresión criminal” y llamó a la comunidad internacional a pronunciarse. En La Habana se convocó a una concentración frente a la sede diplomática estadounidense como señal de rechazo.
En Venezuela, la incertidumbre persiste sobre el proceso de transición y el alcance de la intervención extranjera. La reacción cubana refuerza la tensión diplomática en el Caribe y evidencia la fractura entre los bloques políticos de la región.
Qué puede venir ahora
Estados Unidos no ha definido públicamente su hoja de ruta respecto a Cuba o Nicaragua. Por ahora, se mantienen las sanciones económicas y la presión diplomática vigente. Para los observadores, el escenario dependerá de cómo evolucione la transición venezolana y de si Washington decide ampliar su estrategia regional.
El cierre de este capítulo deja una señal clara: la captura de Maduro no solo impacta a Venezuela, sino que reabre el debate sobre el futuro de los regímenes aliados en América Latina.
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