... °C
Actualidad

Cábalas y rituales que marcan el Fin de Año en Ecuador

Llevar una prenda amarilla como interior, dar vueltas con una maleta, comer uvas son las principales cábala en fin de año.

Cábalas y rituales que marcan el Fin de Año en Ecuador
Adrián Cárdenas
Adrián Cárdenas26 de diciembre de 2025
Compartir

Entre tradición, fe popular y esperanza, miles de ecuatorianos repiten cada diciembre rituales para despedir el año y recibir el nuevo con deseos de prosperidad, amor y viajes.

Un cierre simbólico para empezar de nuevo
El final del año en Ecuador no se vive solo como un cambio de calendario. La Nochebuena y, sobre todo, el 31 de diciembre concentran una serie de cábalas que buscan cerrar ciclos y abrir otros con mejores augurios.

Aunque no tienen base científica, las cábalas cumplen una función emocional clara: ordenar expectativas, dar sentido al cierre del año y ofrecer una sensación de control frente a la incertidumbre.

Abundancia y buena fortuna en la mesa
Una de las tradiciones más extendidas es comer 12 uvas a la medianoche, una por cada mes del año siguiente. Con cada uva, se formula un deseo vinculado a la salud, el trabajo o la estabilidad económica.

A este gesto se suman prácticas asociadas al dinero: llevar un billete en el bolsillo o dentro del zapato, guardar lentejas como símbolo de comida abundante o encender velas de colores. Usar una prenda interior de color amarillo es un ritual muy popular. Muchos comerciantes venden y exhiben calzoncillos, interiores de mujer en los últimos días del año. El amarillo se asocia al dinero.

Viajes, amor y nuevos comienzos
Para quienes esperan un año de movimiento, la cábala de la maleta es infaltable. Salir a dar una vuelta a la manzana con una valija —vacía o con ropa— representa el deseo de viajar y conocer nuevos destinos durante el año que comienza. Es una escena común en calles ecuatorianas pocos minutos después de la medianoche.

El amor también tiene sus rituales. El uso de ropa interior de colores es una de las prácticas más repetidas: rojo para atraer pareja o fortalecer relaciones y otros tonos como verde o azul asociados al trabajo y la estabilidad. En algunos hogares persiste la creencia de colocarse bajo la mesa para atraer una relación sentimental.

Dejar atrás lo negativo del año que termina
La quema del Año Viejo es quizá la cábala más representativa del país. El monigote, elaborado con papel y cartón, simboliza todo lo negativo del año que termina. En algunos casos, se golpea al monigote como un acto simbólico para descargar en él lo malo ocurrido durante el año. Al encenderlo, y explotarlo con petardos se busca dejar atrás problemas, frustraciones y malas experiencias acumuladas en los últimos meses.

Otros rituales apuntan a la limpieza energética del hogar. Barrer la casa hacia afuera o lanzar agua por puertas y ventanas simboliza expulsar las malas vibras. También se escriben deseos o situaciones que se quieren dejar atrás en un papel, que luego se quema o se guarda como acto de cierre.

Tradición viva en tiempos de cambio

Así, entre uvas, maletas, fuego y colores, los ecuatorianos despiden el año con la convicción de que cada ritual, por pequeño que parezca, es una forma de mirar al futuro con esperanza y empezar el nuevo ciclo con gran renovación.

Compartir

Sobre el autor

Editor de Noticias